Cuello de punto fácil a dos agujas
Si eres de las personas que siempre siente el frío en el cuello o te apetece un extra de abrigo sin complicaciones, este proyecto es para ti.
El cuello es una de esas zonas clave que, cuando está bien abrigada, ayuda a que todo el cuerpo entre en calor. Por eso, un cuello de punto sencillo puede marcar la diferencia en los días más fríos, y también convertirse en un aliado perfecto durante las épocas de entretiempo, cuando el clima es más cambiante.
Las bufandas tienen su encanto (y ya les dedicaremos el momento que se merecen), pero el cuello tipo braga de punto tiene algo especialmente práctico: se coloca una vez y te olvidas.
No se cae, no se descoloca y no necesitas ajustarlo constantemente. Abriga sin molestar, sin nudos y sin interrupciones.
De esos accesorios que, cuando los pruebas, pasan directos a imprescindibles.
Un proyecto fácil, de esos que apetece tejer
Este cuello de Punto Bobo o Santa Clara es perfecto si estás empezando, pero también si ya sabes tejer y solo quieres algo sencillo, relajante y resultón.
No hay trucos. No hay vueltas raras.
Solo punto derecho, ritmo y ese momento en el que te sientas y desconectas.
Empiezas con un rectángulo… y cuando te quieres dar cuenta, tienes un cuello de lana hecho a mano listo para usar.
De los que te pones nada más rematar.
Una sola madeja, doble recompensa
Aquí viene una de esas cosas que nos encantan:
con muy poco, haces mucho.
Solo necesitas una madeja.
Y si ya tejiste los mitones Basic-O, puedes aprovechar el resto del hilo para hacer este cuello y completar el conjunto. (Los tienes en la anterior entrada)
Sí, con una sola madeja puedes tener mitones y cuello de punto a juego.
De esos proyectos que salen redondos, sin sobras y con mucha satisfacción.
Perfecto para:
• aprovechar ese ovillo que te quedó olvidado
• hacer un proyecto rápido sin liarte
• o darte el gustazo de estrenar conjunto hecho por ti
¿Qué hilado elegir para un cuello?
Hay una regla sencilla que no falla: si va al cuello, tiene que ser agradable al tacto.
Al estar en contacto directo con la piel, conviene evitar fibras ásperas o que puedan provocar picor o incomodidad con el uso prolongado.
Las opciones que mejor funcionan para un cuello de punto calentito y cómodo son:
• Lana merino
• Alpaca
Ambas destacan por su suavidad, su capacidad de aislamiento térmico y su buena regulación de la temperatura. Mantienen el calor sin resultar agobiantes y siguen abrigando incluso en ambientes húmedos.
En otras palabras: abrigan de verdad… y se llevan bien todo el día.
Recuerda: si eliges fibras de origen animal, procura optar por lanas de producción ética, sostenible y libre de maltrato animal.
Y si buscas una versión más ligera, también puedes tejer este cuello en algodón u otras fibras vegetales, perfectas para entretiempo o climas más suaves.
Tu cuello lo nota… y tú también.
Materiales
• 1 madeja de 100 g / 230 m (grosor DK)
• Agujas de tejer nº 5
• Aguja lanera
• Tijeras
Cómo tejer un cuello de punto paso a paso

1. Montaje de puntos
Monta 84puntos (para un contorno de unos 60 cm).
¿Lo quieres más ajustado? Quita algunos puntos.
¿Más suelto? Añade unos cuantos.

2. Tejido
Teje todo a punto derecho (Punto Bobo) hasta tener 22 cm de largo o el largo que desees.
Aquí mandas tú:
• más corto = más ligero
• más largo = más abrigo y más gustito

3. Cierre
Cierra los puntos y deja una hebra larga (unos 60 cm) para coser.

4. Montaje final
Une los extremos formando un tubo y cóselos con aguja lanera.
Remata, esconde hebras… y listo.
Resultado: Un cuello de punto sencillo, cómodo y funcional, que abriga de verdad y combina con cualquier look.
Y además, hecho por ti, para que lo disfrutes desde el primer punto hasta el último.




